Consejos para ver a los préstamos como un salvavidas y no como un dolor de cabeza para tu empresa

Cuando piensas en solicitar un préstamo para tu empresa, lo primero que llega a tu mente es el tiempo que vas a tener esa deuda y lo mucho que tendrás que trabajar para poder pagarla, ¡error! Si este es tu pensamiento inicial, déjanos contarte que empezaste por un mal camino.

Los préstamos para tu empresa deben ser vistos como una oportunidad de crecimiento, una ventana que se abre para que puedas hacerla crecer u optimizar sus recursos, cuando piensas de esta manera no verás los problemas, sino que encontrarás oportunidades para fortalecer tu negocio.

Una manera eficaz en la que puedes ver los préstamos empresariales como un salvavidas y no como un dolor de cabeza, es teniendo en cuenta los siguientes pasos:

  1. Identifica el propósito de tu préstamo: ¿para qué quieres hacer este préstamo? ¿en que vas a invertir este dinero? ¿cuál es el área que quieres fortalecer? estas son algunas de las preguntas que debes hacerte antes de solicitar un préstamo para empresarios, de esta manera vas a estar enfocado y podrás diseñar un plan para definir cómo vas a distribuir el dinero que te ingresa, evitando así que este se convierta en dinero de bolsillo sin un objetivo claro.
  2. Calcula las utilidades de tu inversión: ¿cuál va a ser el retorno a la inversión? antes de solicitar el préstamo para tu empresa, trata de determinar, según tu ritmo de trabajo, cuánta podría ser la utilidad del dinero que va  a ingresar a tu empresa, de esta manera podrás identificar si es o no viable un préstamo o si por el contrario debes aumentar o disminuir el monto.
  3. Haz un plan de pago acertado: en empresas como Gulungo, te damos la posibilidad de hacer un plan de pago que sea ideal para ti, trata de definir fechas y cantidades que realmente puedas cumplir, en este punto la honestidad es fundamental, y debes ser realista con lo que vas a acordar, así vas a evitar que los días del pago del préstamo se conviertan en una tensión.
  4. Planea la evolución que tendrá tu inversión: escribe mes a mes cómo quisieras que tu inversión se fuera convirtiendo en utilidades, recuerda que lo que no se planea no se hace, si quieres que un mes después de tu inversión la producción de la empresa aumente un 10% por las máquinas que acabas de comprar, ¡escríbelo! para que vayas haciendo seguimiento y viendo cómo se hace realidad el plan que tenías.
  5. Ponte una meta de pago: así hayas establecido con el prestamista una fecha de pago para tu deuda, no te bases únicamente en ella, si ves que puedes adelantar tus cuotas ¡hazlo! esto va a demostrar la solvencia de tu empresa y va a mostrarle a la entidad que realmente eres un cliente en el cual puede confiar.

Cuando logras detectar un motivo para solicitar un préstamo para tu empresa y sobre todo, cuando evitas hacerlo en momentos de desesperación o de crisis, es más posible que logres identificar lo positivo que hay en ellos, su significado real dentro de lo que quieres para tu empresa.

Lo mismo sucede cuando tienes una planeación clara de todo lo que quieres hacer, ver cómo se hace realidad todo lo que deseas, va a demostrarte para qué sirvió realmente el préstamo y vas a estar seguro de que este fue en realidad un salvavidas para tu empresa.

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