El apalancamiento financiero. ¿Acierto o desacierto?

El apalancamiento financiero es una operación común en el mundo empresarial y no es otra cosa, que destinar un deuda para sumar al capital o los recursos propios e invertirlos en una operación financiera. Es la relación entre capital propio y el crédito para ser usados en una inversión.

 

Tal y como su nombre lo indica, el término “apalancamiento” viene de apalancar, dicho en otras palabras, “levantar, mover algo con la ayuda de una palanca”. Esta definición no está lejos de lo que significa el apalancamiento financiero, que utiliza mecanismos crediticios a modo de palanca para aumentar las posibilidades de inversión.

 

Pedir prestado implica algo más que cumplir con la responsabilidad de pagar los intereses correspondientes, así como se puede multiplicar la rentabilidad también puede que la operación no salga bien y se acabe teniendo perdida.

 

 

Para qué sirve el apalancamiento financiero

Gracias al apalancamiento financiero lograras invertir más dinero del que realmente tienes y de ese modo obtener más beneficios (o más pérdidas) que si hubieses invertido sólo el capital disponible. Una operación apalancada (con deuda) tiene una mayor rentabilidad con respecto al capital que se ha invertido.

 

Cuanta más deuda se utilice, mayor será el apalancamiento financiero. Un alto grado de apalancamiento financiero conlleva altos pagos de interés sobre esa deuda, lo que afecta las ganancias de la empresa. El incremento del apalancamiento también aumenta los riesgos de la operación, dado que provoca menor flexibilidad o mayor exposición a la insolvencia o incapacidad de atender los pagos.

Clasificación del apalancamiento financiero

Apalancamiento financiero positivo: se dice que el apalancamiento financiero es positivo cuando la obtención de fondos provenientes de préstamos es productiva. Esto quiere decir, que la tasa de rendimiento que se alcanza sobre los activos de la empresa es mayor a la tasa de interés que se paga por los fondos obtenidos por el préstamo.

Apalancamiento financiero negativo: cuando la obtención de fondos provenientes de préstamos es improductiva, es decir, cuando la tasa de rendimiento alcanzada sobre los activos de la empresa es menor a la tasa de interés por los fondos obtenidos en calidad de préstamo.

Apalancamiento financiero neutro: esta situación se presenta cuando la obtención de fondos provenientes de préstamos llega al punto de indiferencia, es decir, cuando la tasa de rendimiento que se alcanza sobre los activos de la empresa, es igual a la tasa de interés pagada por los fondos provenientes de préstamos.

 

Finalmente, la decisión de apalancar financieramente la empresa, proyecto o emprendimiento pasa por un análisis importante de los decisores, a fin de evaluar la relación costo-beneficio de solicitar el complemento económico que tu empresa necesita, tomado en consideración la finalidad del crédito y los posibles escenarios.

 

 

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